Por Walter R. Fagyas, M.Sc. — Consultor senior en energía
Este miércoles, como cada mes, se dieron a conocer las cifras de julio de exportaciones e importaciones de bienes del país. Con un par de datos positivos, con julio alcanzamos 20 meses consecutivos de superávit comercial, o sea que continuamos vendiendo más que lo que compramos del exterior. El segundo dato positivo, julio dio el superávit más alto de este año, con cerca de U$S 1.000 millones. Pero cuando vemos el detalle del sector de energía, al comparar los montos contra julio del año pasado, Combustibles y Energía fue el único rubro que cayó, un -10%, aunque las importaciones de Combustibles y Lubricantes cayeron aún más, un -25%. El saldo de la balanza energética (exportaciones menos importaciones), en julio de este año dio poco más de U$S 120 millones de superávit, principalmente gracias al ahorro de importaciones. Otro dato preocupante, es que el saldo comercial de julio fue -30% menor que el del año pasado.
En los primeros siete meses de este año, ingresaron más de U$S 3.700 como diferencia a favor entre las exportaciones e importaciones de mercaderías del país, lo que sigue siendo positivo. Aunque en los primeros siete meses del año pasado habíamos obtenido un superávit comercial más de tres veces mayor de U$S 12.200 millones, un tema no menor, ya que la soja, sus subproductos y el maíz tienen un gran peso en este superávit, pero las exportaciones de estos productos disminuyen sensiblemente en los últimos mes de cada año. Solo la soja y subproductos aportaron casi U$S 8.700 millones de superávit este año, y la rebaja de retenciones permitió que el saldo de julio fuera casi 30% mayor al del año pasado. Veamos entonces, por qué se produjo esta caída del superávit y que rol están jugando las exportaciones de petróleo, el ahorro de compras de gas junto con las importaciones de gasoil, tal como hicimos en meses anteriores https://alertadigital.ar/hubo-superavit-de-la-balanza-comercial-gracias-a-vaca-muerta/
Podemos encontrar, en el informe del INDEC, una explicación a esta fuerte caída del saldo comercial en lo que va de este año. Allí se destaca que en julio las exportaciones crecieron un 7,5% pero las importaciones aumentaron cerca de un 17 %, mostrando una desaceleración del crecimiento de las importaciones que este año promediaba el 30% anual. A pesar del dato de este mes, el resultado es que vendemos un poco más que el año pasado, pero seguimos comprando mucho más. Vale la pena detenerse en dos de los rubros (o usos económicos como clasifica el INDEC) que más se destacaron en las importaciones en julio “Combustibles y Lubricantes, que descendió -25% (-USD 184 millones). El uso que más creció fue Resto, con 298,6%, y alcanzó un récord histórico de USD 98 millones, esencialmente por la mayor compra de bienes despachados mediante servicios postales (couriers),que aumentó USD 75 millones interanual.” Entiendo que salvo la importación de porotos de soja que se muelen en Argentina y se exportan como aceite y pellets de soja, el aumento de las compras externas de todos los otros rubros podría indicar que los productos importados resulten más baratos que los locales ¿deberíamos incluir al gasoil en esta lista? . Con un dólar oficial que impulsa las compras externas de algunas mercaderías, especialmente las compras de vehículos automóviles y autopartes.
Cuando nos detenemos en la balanza comercial de combustibles y energía, vemos que en julio cuadruplica las del mismo mes del año pasado. Este incremento es el resultado de un “ahorro” o caída de la importación del -25% que más que compensa la caída, del -11%, de las exportaciones del sector. Podemos leer en el informe del INDEC que “la balanza comercial fue superavitaria en USD 122 millones, en tanto que en igual mes del año anterior se registró un saldo positivo de USD 28 millones. Las exportaciones disminuyeron 11,6%, principalmente por la caída de 28,5% en las ventas de aceites crudos de petróleo. Por otro lado, las importaciones registraron un descenso de 25,4%, debido a una disminución de 100,0% en las compras de gas natural en estado gaseoso y de 20,9% en las de gasóleo (gasoil), entre otros productos.” En julio, a pesar de la caída de las exportaciones de petróleo, como en lo que va de este año, vemos que el superávit en el sector energético ha sido beneficiado por la disminución de importaciones, principalmente del gas natural importado que fue reemplazado por el gas de Vaca Muerta (que veremos más adelante) o beneficiado por la baja demanda.
Vayamos al desagregado de montos. En julio, la diferencia año a año del superávit comercial del sector energético fue de casi U$S 100 millones, sigue siendo un aporte importante al superávit comercial argentino, pero es nueve veces menor al de junio. ¿Qué ocurrió en julio? Primero hubo un ahorro de casi -180 millones en importaciones. Se importó -80 millones menos de gas (entre GNL y cero de gas natural) además de -50 millones de gasoil, entre otros. Por otra parte, se exportaron -85 millones menos con respecto a julio del 2025. Es decir, que se logró un superávit, porque importamos mucho menos , o “ahorro”, compensando la caída de los montos exportados.
Tendremos que esperar al próximo informe del INDEC, para ver si Aduanas corrige la información de importación de gas natural. Porque el INDEC informa que en julio no se importó gas de Bolivia ni GNL regasificado de Chile. Pero el ENARGAS informó que desde Bolivia se importó 1,2 millones m3 diarios en julio.

Por otra parte, en estos primeros siete meses, las exportaciones de petróleo alcanzaron casi U$S 3.600 millones, lo que implica un aumento de más del 15% comparado con los primeros siete meses del año pasado. Pero cuando vemos los datos de julio, se exportaron U$S 160 millones menos que en julio del 2024. El petróleo representó más del 5% de las exportaciones argentinas en julio, cayendo al quinto puesto como mercadería más vendida al exterior, detrás del maíz, la soja y sus subproductos.

En estos primeros siete meses del 2025, acumulamos más de U$S 3.200 millones de superávit del sector energético, dólares necesarios para nuestro país. Aquí las obras para incrementar las exportaciones de crudo se finalizaron abril, con la ampliación del Duplicar de OLDELVAL, lo que permitió que durante el 2025 se exportara un volumen 34% mayor al del año pasado. Aquí se ve claramente cómo afectó a los montos de exportación la caída del precio del petróleo, a pesar de vender más cantidad recibimos menos dólares en estos siete meses.
Y la otra cara de este superávit, son las importaciones, que en que en el caso del gasoil se ahorró de importar -U$S 160 millones durante este año. Pero el mayor impacto lo encontramos en el ahorro de las importaciones de gas natural -U$S 400 millones acumulados en siete meses. Aunque en GNL solo se ahorró poco más de -U$S 20 millones. Hasta que no finalicen las obras de reversión del Gasoducto Norte seguiremos dependiendo de las importaciones de GNL para poder abastecer la zona Litoral y Centro.
Por último, veamos las ventas de gas, que en julio el monto exportado aumentó casi un 20%, se vendieron al exterior U$S 58 millones (U$S 9 millones más que en julio del año pasado). A pesar de que se exportó un 40% más de volumen. Es decir, que el incremento de los montos exportados de gas obedece a un mayor volumen a pesar de disminución en el precio. Al analizar el acumulado en los primeros siete meses, que alcanza los U$S 420 millones, fue un -8% menor que en los primeros siete meses del 2024. Aunque durante este año se exportó un volumen mayor de gas, lo que explica que la caída de precios en las exportaciones argentinas de gas ha sido una constante durante este año.
En conclusión, comparando los primeros siete meses del 2025 contra el mismo período del 2024, el incremento del saldo comercial del sector energético de más de U$S 1.100 millones se explica mayormente por el aumento de las ventas de petróleo junto con el ahorro de importación de gas natural. Con respecto al gas natural , mientras siga el frío necesitaremos seguir importando gas para el norte del país. Este julio, con la crisis https://alertadigital.ar/cronica-de-una-crisis-de-gas-anunciada/ las exportaciones se mantuvieron en niveles muy altos para esta época del año. Veremos como continua el precio del barril de petróleo para la segunda mitad de este año, que dependerá de las conversaciones de paz den Ucrania y los conflictos irresueltos en Medio Oriente.
Para lo que reste del año, principalmente el comportamiento de los precios internacionales y las condiciones económicas que influyen en el costo de financiamiento internacional, pondrán a prueba si Vaca Muerta puede generar los dólares necesarios para el déficit crónico de divisas de nuestro país. O, si la actividad y por ende, la producción petrolera, se ajustara a un escalón más bajo de producción ante una menor rentabilidad que la del 2023 y el 2024. Recordemos, además, que recién a fines del año que viene se espera que entre en servicio la primera etapa del nuevo Oleoducto VMOS, lo que resulta necesario para que la producción petrolera pueda seguir creciendo y se pueda transportar para el mercado externo. Buen domingo. Nos leemos la próxima semana.